Valeria Vegas entrevista a La Prohibida

73f8ac_b89f930a6ccd402c8a42571ef637e549~mv2.jpeg
73f8ac_b89f930a6ccd402c8a42571ef637e549~mv2.jpeg

Sentadas cara a cara frente a ellas mismas y frente a la vida, VALERIA VEGAS entrevista a LA PROHIBIDA para descubrirlo todo sobre su último disco, su música, su estética, la política y el futuro.


Por Valeria Vegas  

La Prohibida no regresa, porque nunca se ha ido. Eso sí, cada disco es un punto de inflexión y ahora mismo está en uno de ellos. Aquí se confiesa impuntual pero perfeccionista, elocuente aunque incesante y geminiana pese a todo. Anuncia nuevos videoclips, de par en par, porque ella cuando quiere, quiere todo.  

Tengo la teoría de que haces discos perfectos porque sabes tener paciencia. Quizás por no estar sometida a los tiempos que marca la industria musical. Repasas las canciones una y otra vez, sugieres cambios en las letras, buscas un denominador común… ¿Te marcas realmente un deadline, un final de proyecto que llegas a cumplir?

Pues jamás he cumplido con ninguna de las fechas de lanzamiento que he anunciado, ¡jamás! Y es que al ocuparme yo de todo, porque soy la directora de mi propio sello, pues muchas veces ocurre que no doy abasto. Y que conste que una tiene buenas intenciones y se cree que lo va a conseguir sacar todo a tiempo. Eso sí, al final lo saco, eso siempre lo cumplo. En este último disco me propuse hacerlo con más tiempo, de una forma más cuidadosa y creo que estoy aprendiendo algo de la vida y la experiencia. Pero sí, siempre me retraso. Soy Géminis y no voy a joder las estadísticas, impuntual por naturaleza.

¿Qué parte disfrutas más de toda la pre-producción? Tú eres de cuidar los detalles.

De la pre-producción lo disfruto todo, porque al fin y al cabo todo es parte de un conjunto. No sólo está la parte de la grabación, que para mí es la más fácil de elaborar. Me gusta estar muy pendiente de la producción musical y por supuesto de la imagen, que es el complemento perfecto para cualquier trabajo audiovisual, y la verdad que me gusta ocuparme mucho. En mi caso me ocupo también de las decisiones en torno a las fotos, el vestuario, y lo mismo con los videoclips. Es que es algo que me divierte muchísimo.

¿Qué virtud tienen los colaboradores de La Prohibida?

La virtud que tienen que tener es la de soportarme, porque soy muy puntillosa y exigente. Reconozco que a veces me gusta buscarle los tres pies al gato y vivo en un estado de insatisfacción artística permanente, y nunca estoy contenta con los resultados, ni cuando el trabajo está terminado. Por suerte soy amiga de mis colaboradores y eso les ayuda con la paciencia. Muchos como Fran Loud, Benelux 5 o Nacho Canut han estado desde el principio, y siguen soportándome. Lo mismo más recientemente con Victor Algora. ¡Cuando hay que trabajar una canción puedo llegar realmente a ser muy pesada!

Este tributo estético al brutalismo, a la sensación de frío, al gris, al cemento, a la construcción y en definitiva al evolucionismo… ¿Es algo con lo que un día te despiertas y te lanzas a por ello, o era una idea que estaba en el cajón desde hace tiempo?

Soy una apasionada de la arquitectura, así en general. Y el brutalismo siempre ha sido uno de mis estilos preferidos. Siempre tuve ganas de realizar algún tipo de obra y ambientarla en un mundo de cemento y hormigón, y cada vez que se iban grabando las canciones de “Ruido”, cada vez me encajaba más este tipo de espacio, que no deja de ser frío y gris. Soy de las que cuando estoy en una ciudad, bien sea Londres, París o Ciudad de México, sé perfectamente cuáles son las obras arquitectónicas brutalistas, y aprovecho las mañanas para ir a visitarlas. Un poco como la beata que se va a ver iglesias, pues parecido.

Prohibida es crisol de culturas, pero vamos a mojarnos. ¿Cuánto hay de Barcelona en ti?

Muchísimo, porque llevo toda la viendo yendo. Al final los artistas que viajamos por trabajo nos empapamos mucho del carácter de la gente, sencillamente porque creamos vínculos. Yo te puedo decir que soy de muchas ciudades y me puedo integrar en cada una de ellas. En La Prohibida hay mucho de Barcelona, pero también mucho de Valencia, mucho de Bilbao y también de Madrid y Torremolinos. Son ciudades que las vivo. En Barcelona he hecho de todo menos tirarme en paracaídas. He estado en la Feria de Muestras, en los bares de ambientes de las calles más lúgubres y en las fiestas más privadas y exclusivas. He hecho promoción en el Eixample y he firmado discos en la terraza del Monroe y soy una de las madrinas de la fiesta PopAir. ¿Qué más podría decir? Barcelona es como estar en casa.

Ya pasó con “La pubblicità”, “A toi”, y ahora con “Il Compromesso”. Es decir, canciones en otro idioma que sin estar premeditadas como single principal, acaban siendo muy apreciadas por tu público. ¿Te gustaría grabar un LP entero con canciones en italiano o francés?

En italiano me gustaría mucho, porque como viví muchos años en Roma es una lengua que la conozco muy bien. Vamos, es mi segunda lengua. Tengo muchos vínculos en Milán, que desde hace 5 años la visito bastante, por una vinculación artística. Me encantaría grabar un disco entero en italiano, porque sería cumplir un sueño.

Sin echar apenas la vista atrás, has colaborado en directo con Miss Cafeína, Javiera Mena, Joe Crepúsculo, Papa Topo… ¿Qué ha de tener un artista para que digas sí inmediatamente y te subas con ellos a un escenario?

Cuando un artista te hace una propuesta de colaboración no dejas de estudiarla mínimamente y hallarte en el resultado final, verte ahí y sentirte identificada con lo que se está contando. Pero con cualquiera de los que has nombrado previamente les diría que sí, sin saber nada, sin escuchar la propuesta, de cabeza les digo que sí, hasta para irnos de senderismo.

Tu ritmo laboral es incesante y yo sé que muchas veces has dicho de tomarte un trimestre sabático y al final no lo cumples. ¿Te habrás vuelto una adicta al trabajo?

Sabes eso de que Concha Velasco no sabe estar sin trabajar, que cuando para y llega al fin de la gira, al tercer día ya está metiéndose en un nuevo proyecto. Pues me gustaría saber cómo se hace pero no lo consigo. Había decidido no grabar más vídeos este año, porque los dos últimos han tenido bastante trabajo, y al final, justo ahora después de amadrinar el 11 Anibearsario de la PopAir este viernes, me voy a Bruselas y a Londres, obviamente sin dormir, para grabar dos videoclips seguidos, y los quiero lanzar antes de acabar el año. No lo puedo evitar. Mi mente ha de estar siempre trabajando y programando cosas. Indudablemente tengo el Síndrome de Concha Velasco, aunque algún día me tomaré ese trimestre sabático, que será todo un lujo para mí.  

Imagina. Te proponen participar en la creación de un nuevo partido político, acorde perfectamente a tus ideales. Pero también te tientan con interpretar un personaje en una versión teatral de “Las Leandras”. Tu agenda sólo te permite elegir uno. ¿Darías rienda suelta a tu vertiente comprometida socialmente o seguirías el trepidante camino de las vicetiples?

Por supuesto Las Leandras, sin ninguna duda. No tengo vocación política, ni la capacidad que conlleva representar algo y para la política creo que hay que tener un don especial porque es un territorio muy hostil. Eso no quita que me gusta colaborar con partidos que son de mi agrado y creo que está muy bien hablar de estos temas, ser parte activa de todo eso. Así que…Las Leandras, que es lo mío.

Pese a que cumplir con las fechas marcadas en tu mente no sea uno de tus fuertes, seguro que ya tienes organizado buena parte del 2020, en ideas y proyectos. Adelanta algo, siendo todo lo sutil que tú quieras ser…

El 2020 va a ser un año de disfrute, porque con Ruido ahora lo que viene es rodar el álbum, dar muchas vueltas, algún videoclip más, además de los dos que tengo planteados. Me tocará viajar mucho y ya estoy cerrando fechas en festivales para la primavera y el verano. Además por supuesto Torremolinos, y espero también acudir a alguna de las fiestas mensuales de PopAir.

Compártelo!

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
Email

Coméntalo!