Descubre todo lo que hay detrás de nuestros vídeos homenaje a Barbarella…

Making Of Video Stanley Sunday Barbarella Popair.1
Making Of Video Stanley Sunday Barbarella Popair.1

¿Te fliparon nuestros los vídeos de homenaje a Barbarella que realizamos para nuestra anterior POPair junto a Stanley Sunday? Pues aquí te explicamos todo lo que se esconde detrás de esta maravilla…


Por fin nos embarcamos en la recta final hacia nuestra próxima POPair (¿estás nervioso? ¿necesitas saber ya de qué tratará? ¿cuándo será? ¿sorpresa, sorpresa? ¿rumore,rumore?)… Pero, mientras tanto, queremos hacerle un pequeño gran homenaje a los vídeos inspirados en “Barbarella” que realizamos junto al siempre infalible Stanley Sunday.

¿Ya has refrescado la memoria? ¿Y no te apetece saber un poquito más sobre el proceso de creación de estas joyitas? Pues tranquilo, porque tú quieres saber… Y nosotros queremos explicar, porque la verdad es que fue uno de los rodajes más divertidos que se han vivido en la casa POPair.

Todo empezó con una idea, evidentemente. Nuestro Albertoto no sólo pensó que “Barbarella” sería una muy buena imagen para una POPair (tal y como te explicábamos en este otro post de nuestro blog)… Sino que también se preguntó: ¿y qué pasaría si la película no estuviera protagonizada por una rubiaca medio en pelotas sino por varios tiarrones bien peludos? Cambiaría el cuento, ¿verdad?

Ése fue el nacimiento de la idea y, a partir de ahí, llegó la locura máxima… Porque solo así puede describirse una pre-producción surrealista en la que Albertoto se hizo con la ayuda de su hermana Mari Carmen Torres (culpable de muchos de sus estilismos) a la hora de rastrear por la ciudad todo lo necesario para convertir “Barbarella” en “Bearbarella“: telas peludas para la nave espacial, taparrabos para gladiadores espaciales, tirantes comprados en la G.I.JOE…

Por un momento, nuestro Albertoto se sintió Paco Rabanne y quiso diseñar el vestuario de esta superproducción especial y espacial (aunque eso significara hacerlo con los saldos plateados navideños de la tienda Ribes & Casals).  

¿El resultado? ¡Un maravilloso desastre!

Vamos, que casi nada de todo aquello pudo usarse propiamente… Paco Rabanne solo hay uno. Ahora lo sabemos. Así que, una vez en el estudio de grabación, y ya en la compañía de Stanley Sunday tras la cámara, tocó improvisar. Los tres protagonistas de esta superproducción fueron llegando uno tras otro, alguno con más resaca que otros (no vamos a decir quién), y en sus caras se leía que estaban flipando con todo este tinglado tan surrealista (y decimos que se leía en sus caras porque, la verdad, fueron muy majos y no quisieron decir en voz alta que esto tenía pinta de ser un cuadro muy grande).

Pero ahí está la magia de la POPair: por muy cuadro que fuera todo aquello, pronto empezó a tomar forma. Las cervezas fueron rulando… y el ambiente fue calentándose. Allá teníamos a tres hombretones intergalácticos esperando entre toma y toma en un espacio en el que, básicamente, no se cabía. El mismo Albertoto se dedicaba a poner los efectos de sonido cósmicos con su propia boca. De repente, un osito de peluche recibía la visita de un palo por el culo para que pareciera que flotaba sobre el croma. ¿Entiendes por qué decimos que esto fue un locurón muy grande?

Y, por si esto fuera poco, cuando los modelos se marcharon, nos preguntamos: ¿pero cómo carajo va a ser que en estos vídeos no salga la gente de la POPair? ¡Allá que vamos! Albertoto se vistió de villana cósmica y se puso a bailar a lo “Flash Dance”, Charlie optó por un look de setenteo muy marica y muy ghetto, Marc fue nuestra Tsa Tsa Gabor a lo reina del espacio exterior… Y todos bailaron y se dedicaron básicamente a salirse de plano por eso de que un cuerpo beefy ocupa lo suyo.

Más tarde, ya en la intimidad de su morada, llegaría el toque de hechicería digital que Stanley Sunday aporta a todos sus vídeos… Y el resto, chiquis, ya es historia. Porque, sinceramente, vamos a recordar estos vídeos durante muchos, muchos, muchos siglos.  

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